Saltar al contenido principal

Rasgos personales

No sé si tiene mucho sentido describirse a uno mismo... pero bueno, después de darle muchas vueltas, y de contrastarlo con feedback que he recibido durante años, diría que estos son algunos rasgos que me definen bastante (o así es como me percibo, en líneas generales).

Estos rasgos no los planteo como fortalezas o debilidades. Muchas veces son las dos cosas a la vez, dependiendo del momento, la gente con la que haciendo cosas o si me he pasado de cafés.

Cómo pienso​

  • Le doy vueltas a las cosas: no me gusta hacer algo solo porque "siempre se ha hecho así". A veces eso ayuda a encontrar mejores caminos. Otras veces, siendo honestos, también hace que tarde más en aceptar que algo simplemente funciona y punto.
  • Necesito contexto: antes de opinar intento entender de dónde viene el problema, qué se ha probado ya y qué restricciones hay. Me cuesta comprar soluciones demasiado rápidas si siento que todavía no entiendo bien la situación.
  • Se me ocurren muchas ideas: cuando veo algo mejorable, mi cabeza empieza a tirar de hilos. Algunas ideas son buenas, otras no tanto, pero suelo necesitar sacarlas fuera para poder ordenarlas.
  • Me gusta que me reten: agradezco cuando alguien me dice "no lo veo" y me obliga a explicarme mejor. No siempre me sale escucharlo perfecto a la primera, pero creo que casi siempre mejora el resultado.
  • Cruzo mundos: como he pasado por desarrollo, producto, comunidades, formación, emprendimiento y unas cuantas cosas más, suelo mirar los problemas desde varios ángulos. A veces eso ayuda a traducir entre personas que están hablando de lo mismo con idiomas distintos.

Cómo actúo​

  • Me engancho mucho cuando algo me importa: puedo pasar horas y horas empujando una idea hasta que existe. Es una de las cosas que más me ha ayudado, aunque también tengo que vigilar no pasarme de intensidad.
  • Necesito convertir las ideas en algo concreto: un documento, una demo, una charla, una lista, una web, lo que sea. Me cuesta quedarme mucho tiempo en conversaciones abstractas si no hay algo sobre lo que iterar.
  • Tiendo a dar un paso adelante: si veo que algo merece la pena y nadie lo está moviendo, me cuesta mirar hacia otro lado. No siempre significa liderarlo todo, pero sí intentar que arranque.
  • Me gusta que las cosas puedan seguir sin mí: cuando empujo una iniciativa, intento que otras personas puedan hacerla suya. Si todo depende de mí, normalmente es mala señal.
  • No se me caen los anillos: he hecho un poco de todo: programar, diseñar, escribir, grabar vídeos, organizar eventos, montar formularios, hacer soporte, mover sillas si hacía falta. Si ayuda a que algo salga adelante, adelante.
  • Guardo casi todo: ideas, enlaces, presentaciones, código, notas, borradores... A veces parece síndrome de Diógenes digital, pero muchas veces me permite recuperar cosas años después y no empezar de cero.
  • Sé esperar, aunque me cueste: suelo tener varias ideas en la cabeza al mismo tiempo, así que intento aceptar que no todas tienen que ocurrir ahora. Algunas necesitan madurar, otras necesitan aliados y otras simplemente no eran tan buena idea.

Cómo me relaciono​

  • Me gusta explicar cosas: con el tiempo me he vuelto bastante comunicador. Disfruto escribiendo, dando charlas, grabando vídeos o simplemente hablando con alguien hasta que una idea queda más clara.
  • Conecto personas e ideas: si conozco a dos personas que creo que deberían hablar, me sale juntarlas. Muchas de las cosas interesantes que he vivido han empezado así, con una presentación aparentemente pequeña.
  • Intento construir confianza: me importa que la gente se sienta cómoda trabajando conmigo. No siempre se consigue, claro, pero intento cuidar las relaciones y no tratar a las personas como piezas de un tablero.
  • Busco puntos en común: cuando hay posturas distintas, mi primera reacción suele ser intentar entender qué hay debajo y dónde se puede empezar a construir algo.
  • Me sale ayudar: disfruto cuando puedo desbloquear a alguien, compartir algo que le ahorra tiempo o escuchar con calma para entender qué necesita realmente.
  • Soy bastante transparente: tiendo a decir lo que pienso y cómo me siento. A veces eso me hace más vulnerable de lo que tocaría, pero también creo que es la forma en la que se generan las conversaciones que de verdad importan.

Todo esto es una autopercepción, claro. Si me conoces y crees que falta algo, que algo sobra o que me estoy flipando un poco, me encantará escucharlo.